miércoles, 7 de septiembre de 2016

Un gran primer paso

Hace ya medio año que Víctor revolucionó la salita de 4. En lo que va del año estoy muy contenta de ver lo feliz que se pone cuando sale para el jardín. Sus compañeros y chicos de otras salitas lo saludan cuando nos ven por la calle, aún sabiendo que él a lo sumo solo les responderá con una sonrisa. Cada palabra nueva que dice, es celebrada por los demás un logro propio (¡Y lo es!). Podemos decir con orgullo que desde este año tenemos 19 nuevos pequeños aliados del autismo, que lo han entendido por experiencia directa y le están explicando al resto del mundo de qué se trata.
Es hermoso verlo dar pasitos en la educación formal, las palabras que de a poco se asoman, los hábitos que se afianzan, pero más hermoso es ver el cambio que produce en su entorno, todo lo que nos enseña sin darse cuenta.

Sigo teniendo miedo por el futuro (es inevitable, soy madre). Sé que no siempre voy a tener docentes flexibles o un grupo de compañeros tan encantador y que por momentos la currícula quizás no sea tan interesante. Pero bueno, hoy sí. Hoy está bueno. Hoy superó las expectativas de todo el mundo. Hoy estamos bien. Mañana… y bueno, lo veremos mañana.

2 comentarios:

  1. a nosotros nos pasa igual!!! Nereo esta en sala de 4 y ahora va a tener su maestra integradora, los compañeros lo apoyan en todo!!

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  2. Los chicos son increibles... qué fácil les resulta a ellos la inclusión!! Con Martín nos pasa igual, los compañeritos se asombran y se alegran cada vez que Martín dice algo nuevo... cuándo fue que perdimos esa capacidad de aceptacion los adultos... cuánto que aprender de los chicos!! Son increiblemente simples!

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