lunes, 11 de julio de 2016

¡Dale, Harvard!



Acabo de leer una nota muy buena del blog “La tribu de los superpapás” que habla sobre los estudios no concluyentes del origen del autismo. La autora de la nota que les comento sostiene —y yo coincido— que apoya la importancia de la investigación, pero está harta de que circulen teorías absurdas e “indefinidas” de lo que origina al autismo, que en general lo único que hacen es culpabilizar y angustiar a los padres. ¡Pero síiiiii! Nosotras desde aquí también hemos tocado el tema en varias ocasiones. En esta oportunidad, pensaba que ya que estudiosos de tantas universidades grosas están dispuestos a teorizar lo que venga, desde aquí y con cariño les vamos a sugerir que investiguen estos temas que están buenísimos y que no sé a cuanta gente le pasa, pero a mí y un par más seguro que sí. Ustedes dirán:

  • Ya que hay tanto escrito sobre alimentación con/sin gluten, con/sin caseína, con/sin azúcar, con/sin sabor, etcétera; ¿no les gustaría investigar sobre la inmunidad de los niños del espectro autista? La mía, por ejemplo, se ha comido crayones, lápices y cosas del piso sin ninguna consecuencia en el estómago. Y sé de varios casos que se mandaron cosas más insólitas. Dale Harvard, un estudio de la tolerancia gástrica de las personas con TEA desde temprana edad, ¿no te copa?

  • La mayoría de las personas, especialmente si son niños, necesitan sí o sí dormir entre 8 y 10 horas por día. Sin embargo, me han tocado épocas en que la piba se levantaba fresca como una frutilla a las 3 de la mañana y dormirla de nuevo era dificilísimo. Esta experiencia parece bastante común entre pares. Los padres quedamos pelotudos, pero los chicos ¡no! ¿Quién querría investigar sobre el insomnio y la proporción inversa en capacidad adaptativa entre padres e hijos? Porque esto no creo que se herede, a menos que sea porque la mamá comió muchas galletitas en el embarazo, y ahí estoy fregada.

  • Esta está excelente, a ver quién me apoya: Tu hijo te siente el humor antes de que vos lo asumas. Tiene como una percepción súper aguda y sabe como pinchar para que salte o atenuar, según. Decime, posgrado en Dinamarca, ¿de dónde vendrán esos sextos, séptimos y octavos sentidos? Ufff, esta me asusta que se vengan con una respuesta más tipo paranormal, o una teoría de instinto primitivo animal. Pero no importa, manden las dos que los padres podemos angustiarnos con ambas.

  • El 90% de los progenitores de niños del espectro TEA están piruchos. Sí, sí, te puede dar fe la universidad de la Quiaca. ¿no querrán hacer un estudio de herencia genética ahí? Ojo, no dejen de tener presente que el 92% de los padres de niños neurotípicos están de la gorra, también. Digo, para que arrimen mejor el bochín.

  • Se hacen estudios que dicen y contradicen las teorías de las vacunas como causales del autismo. Me pregunto, ¿y si estudian porqué los chicos del espectro no se suelen enfermar muy seguido? Ojo, yo requete agradecida de que la mía no suele pescarse cosas feas y me toco la izquierda, pero capaz se puede teorizar.


Deben haber un montón de cosas más que se pueden estudiar, quédense tranquilos que si necesitan tema, hacemos un sondeo y buscamos. Entre tanto, si pueden dejar de circular teorías inventadas, como que si tomaste mucho/poco ácido fólico en el embarazo, si te tocó la época de la gripe A y el obstetra te obligó a vacunarte, si te tragás los carozos de la aceitunas, blablabla, se agradece. Que si vamos a leer teorías, mejor que sean piolas y no quemadoras de cerebros.





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